Bio
Sixto Paz Wells es un contactado peruano, fundador y líder del movimiento de contacto Misión RAMA, que tuvo numerosos grupos de seguidores en España. Es hijo de Carlos Paz García, fundador y presidente desde 1955 del Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias (IPRI). El 30 de agosto de 1974 una información de agencia fechada en Lima dio a conocer que un grupo de jóvenes peruanos había establecido contacto con un ovni procedente de Ganímedes, el mayor satélite de Júpiter, y que el receptor de los mensajes era Sixto Paz, que tenía entonces 18 años.
La Gaceta del Norte envió a Lima a Juan José Benítez, cuya crónica en diez capítulos contaba cómo, a partir de una búsqueda personal mediante la relajación y la concentración, el joven había captado por «escritura automática» un mensaje de un ser llamado Oxalc, de Ganímedes. Otro mensaje le concedió una confirmación visual del contacto en un lugar a 60 kilómetros de Lima, donde el grupo vio un ovni. Los extraterrestres advertían de una gran catástrofe de la que se salvaría un puñado de elegidos para empezar una nueva existencia en otro planeta, mientras un consejo de ancianos de la Confederación de Mundos de la Galaxia velaba para que la humanidad no se autodestruyera. En julio de 1974, en una de las salidas al campo para ver ovnis, Sixto Paz habría hecho una visita «en el plano astral» a Ganímedes, que repetiría con varios compañeros. Benítez contó que él mismo había presenciado un avistamiento en una de esas salidas nocturnas con cita programada; para Cabria (Fuente 1), la crónica se convertía así en la historia de una conversión. Publicada como libro en 1975, OVNIS: SOS a la humanidad, fue «el nuevo evangelio» de quienes veían en el misterio ovni una revelación, y el caso tuvo además un reportaje de Diego Carcedo en la serie Los Reporteros de Televisión Española (abril de 1976).
En aquellos primeros mensajes el contenido apocalíptico era claro: un extraterrestre al que llamaban comandante Antar Sherart mostró a los jóvenes en un panel una Tierra calcinada y desierta, destruida por el egoísmo humano, y Sixto anunciaba a Benítez que en pocos años la amenaza de una guerra atómica se convertiría en un holocausto, coincidente con el paso del cometa Halley, que cambiaría el eje de la Tierra y haría desaparecer los polos. Cuando Benítez publicó 100.000 kilómetros tras los OVNIS (1978), con las experiencias de grupos españoles seguidores de su mensaje, Sixto Paz ya lideraba Misión RAMA. El libro ayudó a difundir el contacto mediante «escritura automática» o «psicografía» y la tabla ouija, y la revista Mundo Desconocido fue el vehículo de su mensaje entre los pequeños núcleos de creyentes que se formaron en cada ciudad como grupos RAMA. En 1979 y 1980 uno de sus primeros seguidores, Benito Robles, organizó en la provincia de León dos encuentros multitudinarios para iniciar a los adeptos con la recepción de «nombres cósmicos» y «cristales de cesio»; la espera infructuosa del contacto con las naves llevó a muchos a abandonar, y los grupos se dispersaron durante años.
A partir de 1987, con el nuevo despertar del interés por los ovnis, la Misión RAMA se revitalizó y Sixto Paz visitó España en repetidas ocasiones. Según Cabria (Fuente 1), que en 1988 hizo trabajo de campo con un grupo RAMA de Barcelona, el movimiento no tenía una doctrina fija y única, en parte porque el mensaje de su «profeta» había ido variando con el tiempo; los grupos españoles tenían pocos lazos con la sede peruana, y Sixto Paz había predicado la actividad en pequeños grupos. Algunos grupos locales que se decían afiliados seguían una línea propia más milenarista, como la Hermandad RAMA de Miguel Copa, en Oviedo, que él no reconocía: cuando en 1989 un artículo de Interviú presentó a Copa como director de RAMA en España, la revista recogió en un recuadro las declaraciones de Sixto, distanciado de la línea catastrofista de aquel grupo, cuyos seguidores llegaron a presentarse ante él con el equipaje preparado para abandonar la Tierra. En 1988 el contactado Licerio Moreno conoció en Perú un mensaje suyo según el cual la hora del despertar del hombre estaba ligada a la clave numérica 33.
Años después de su profecía inicial, Sixto Paz se desmarcó de los grupos más milenaristas: en sus enseñanzas el trauma anunciado pasó a ser una mutación espiritual del mundo, y declaró a la prensa peruana que estaban en vísperas de un gran cambio y que «nosotros podemos corregir nuestro futuro» (Expreso, Lima, 29 de marzo de 1989). Fue el centro de atención del congreso sobre el contacto celebrado en El Vendrell a finales de 1989, donde contó cómo se inició y cómo pasó de los mensajes catastrofistas a un contacto más espiritual, y después recorrió las emisoras de radio regionales. En el III Simposium Nacional de Ufología (Madrid, febrero de 1990) tuvo una intervención, «corta para lo que acostumbra», según Cabria (Fuente 1, pág. 224), sobre «El mensaje extraterrestre». Fue la estrella del II Congreso Internacional del Penedés (El Vendrell, 12 al 14 de octubre de 1990), donde, con sus tablas y su carisma como líder espiritual, retuvo al público durante cuatro horas: dijo que el Gran Ser le había comunicado que ya no era necesaria la evacuación mundial, porque la Misión había evitado la catástrofe anunciada en 1974, y que por ello la Misión RAMA terminaba y comenzaba una nueva, la Misión Humanidad. En 1991 un comunicado suyo disolvió oficialmente la Misión RAMA, convertida en Misión Humanidad, con un ideario alejado del catastrofismo original y orientado a una vivencia espiritual.
Cabria (Fuente 1) interpreta esta evolución con el modelo de los movimientos milenaristas, que ante el fracaso de las profecías trasladan la transformación anunciada al plano espiritual. Frente a las explicaciones del «lavado de cerebro» o del seguimiento irracional del líder, sostiene que en la palabra y la doctrina de Sixto Paz, más allá de su indudable carisma, se reúnen espiritualidad y racionalización en forma de una «promesa científica de salvación», y que fue esa integración de la religiosidad en el mito de la tecnología liberadora lo que encontró eco en aquel momento.
Bibliografía
- Entre ufólogos, creyentes y contactados, pp. 119, 150–152, 154, 157–158, 160–162, 223–224.
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