Encuesta de un presunto aterrizaje ocurrido hacia las cinco de la madrugada de un viernes de octubre de 1980 en la autopista Sevilla-Cádiz, pasado Jerez de la Frontera y el segundo peaje, cerca de una fábrica de cementos. El testigo, Miguel García Abad, técnico de 34 años que hacía cada viernes ese trayecto por trabajo, vio posado en una vaguada a unos 300 metros un objeto en forma de plato invertido, de color naranja vivo y unos 12 metros de diámetro, con cuatro focos en la base y un círculo con barras negras radiales en la parte superior, que iluminaba el terreno alrededor; se detuvo en el arcén hasta que un camión le hizo señales con las luces y huyó asustado. El caso llegó a Ruesga a través de Manuel Borrero, a quien el testigo lo había contado en confianza; incluye la transcripción de la entrevista, hecha casi dos años después, el dibujo del testigo, el color identificado en un cartel publicitario y un plano de la zona. Ruesga lo considera un «no identificado».
Cuadernos de Ufología (Sevilla), 1.ª época, n.º 1 (enero de 1983), pp. 10-16. Fechado en Sevilla, julio de 1982.
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