Ensayo en el que Brookesmith sostiene que la ufología, incluso en su forma más objetiva, no puede ser una ciencia, porque su objeto no se presta al método científico, y que juzgar la verdad sobre los ovnis se parece más a la valoración de los testimonios en un tribunal. Expone las razones del desinterés de los científicos, critica los intentos de presentar la ufología como «ciencia en desarrollo» y termina su «alegato» con varias notas sobre la deriva de los creyentes hacia hipótesis cada vez más descabelladas.
Cuadernos de Ufología. Suplemento Internacional (Santander, Fundación Anomalía), n.º 2 (1996), pp. 24-32. Traducción de un artículo publicado en Fortean Times, n.º 80, abril-mayo de 1995, por Luis R. González.
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