Análisis de los museos dedicados a los ovnis y a la criptozoología, «gabinetes de curiosidades» desordenados que, según el autor, historiador argentino y «creyente arrepentido», funcionan como espacios de resistencia al pensamiento crítico. Recorre el museo del Hombre Polilla de Point Pleasant, el Museo Internacional de Criptozoología de Loren Coleman en Portland y el Museo Ovni de Roswell, y en Argentina el de la ruta entre Santa Rosa de Calamuchita y Villa General Belgrano (Córdoba), abierto en 1973, el de Victoria (Entre Ríos), con su recreación de la autopsia de Roswell y un supuesto fragmento de ovni, y el Centro de Investigación Ovni de Capilla del Monte, y reflexiona sobre su función social y sus visitantes.
El Escéptico (ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico), n.º 46 (invierno de 2016-2017), pp. 14-17.
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