Artículo de opinión, fechado en Málaga en octubre de 1995, que ve en la película de la autopsia del supuesto alienígena de Roswell la prueba de que la ufología con acceso a los medios ha pasado de ser una investigación más o menos rigurosa a un mero negocio. Compara el montaje con los fraudes anteriores de contactados (Adamski, Billy Meier), el asunto UMMO, los papeles del Majestic-12 o las fotos de Gulf Breeze, y critica a los organizadores de la presentación en Sheffield (BUFORA) y a la revista Año Cero y Javier Sierra por su papel en la difusión. Augura que el siguiente «documento definitivo» será el caso de Bentwaters/Woodbridge.
Papers d'Ovnis (Centro de Estudios Interplanetarios, Barcelona), n.º 25-26 (enero-febrero de 1996), pp. 204-206.
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