Examen de la terraza de Baalbek (Líbano), con sus bloques colosales como el Trilithon, una de las «pruebas» de la hipótesis de los antiguos astronautas desde que el físico Matest Agrest propuso en 1959 que era una pista de aterrizaje y Erich von Däniken la popularizó. Frente a ella expone la historia del santuario romano de Júpiter, la cantera cercana y los medios técnicos de la ingeniería romana (malacates) capaces de mover esas moles, con el ejemplo del traslado de obeliscos egipcios a Roma.
El Ojo Crítico (Grupo Fénix, A Coruña), n.º 44 (2005, dossier «¿Misterios del pasado?»), pp. 11-14. Título en la cabecera: «¿Construcciones extraterrestres en el Líbano?».
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