Tras criticar teorías extremas como la de los reptilianos, Randles propone una nueva estrategia para el estudio de las abducciones, que llama AIM (Abduction Investigation Monitor): un registro nacional de casos con datos anónimos, una figura de «defensor» del abducido y normas éticas, para investigar con rigor y responsabilidad hacia los testigos.
Cuadernos de Ufología. Suplemento Internacional (Santander, Fundación Anomalía), n.º 7 (2001), pp. 34-35. Traducción de un artículo publicado en Northern UFO News, n.º 184, verano de 2000.
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